miércoles, 7 de octubre de 2009

Para el club de los emoticones rotos



plantillas sms


no llega el mensaje
aunque entiende que partió sí
que tengás un buen día pero
no pasará por las vías de un puente vibrante
colores de hierro y cemento
sostienen el paisaje de una ventanilla oscura
y los que suelen probar
el fuego en otras lenguas
en otras manos confunden
la velocidad con el ansia
esperame hasta que llegue

y el bambú de las horas en las uñas
para ser honestos enhiestos
ante la tortura de aplastar el abecedario
con palabras de sangre y sin tinta
me hacés falta medias tintas de pulpo asustado
que no atrapa a nadie ninguno nada
ahora no puedo te llamo más tarde


10 comentarios:

Proyecto María Castaña dijo...

Lo leo y leo y me sigue pareciendo un criptopoema. Intuyo la incomunicación, la frialdad de esas "plantillas" hechas para todo uso pero que, sin embargo, aquí se vuelven tan personales. Dos personajes, un mensaje que no llegará y la presencia de un paisaje real que no servirá de medium ni de nada. ¿Para qué quiero un puente vibrante si el aparato transmisor está roto de antemano? Y el pulpo ese de medias tintas, más que ocho brazos tiene ocho muñones, tan inútil y parco con su me hacés falta.

Esta comentarista quisiera ser del ejército que confunde la velocidad con el ansia y salir, por fin, de fondo del mar.

Hernán Schillagi dijo...

Querida Paula: cuán equivocado puede estar un poeta (bah, alguien que escribe), o sea, yo. Pensé, antes de publicarlo, que era lo más cristalino posible para una lectura al vuelo en el blog.

Tus apreciaciones son más que atinadas, y eso demuestra que tan críptico no es. Es sí, a veces la oscuridad de un poema revela menos condensación que torpeza. Acepto mis responsabilidades en la ejecución.

Por otro lado, sí, qué triste es saber que "el del otro lado" te manda una plantilla preconcebida cuando en verdad vos le estás abriendo tu corazón. Su apuro (o velocidad o falta de compromiso) es un cachetazo para el ansia.

¿Quién te dice que la superficie es la única salida? Hay que crearse branquias y seguir en la mutación.

Proyecto María Castaña dijo...

No creo que el lado críptico denote algo de torpeza en el hacedor, a mi entender, ofrece lo que solo las buenas obras consiguen: abrir el juego del lector.

Como sabés estoy obsesionada con la lectura en voz alta y la silenciosa, así que, con mi mejor voz -que no existe-, lo leí a mi personal auditorio de cuatro paredes y dos ventanas. La comprensión funcionó mejor que en las incursiones silenciosas. Oír para creer.

Hernán Schillagi dijo...

Paula:

Gracias! No concibo un poema "terminado" si antes no ha pasado por la prueba de la lectura en voz alta (por mí solito, frente a la compu). Ni siquiera la impresión en papel es tan importante. Leo, reviso los cortes de versos, pruebo las pausas internas y las consonancias y asonancias, la cadencia y las encabalgamientos bruscos o suaves , otras cosas más.

Creo haberte contado ya que mi poema "Tu nombre todo" lo escribí pensado para ser leído en público. Me parece que funciona. Eso sí, hay veces que la lectura en el libro puede hacerle perder fuerza. Pero allí está el desafío.

Los juglares tenían un número importante de recursos de reiteración para atraer la atención del público al aire libre de una plaza española de hace ocho siglos (además servía a la memorización de los cantares).


En los 90 se llegó a un fetichismo de la "lectura gráfica" y lo que decían los espacios en blanco.

Con Fernando hace años que pensamos que el poema se prueba realmente en las performances o lecturas públicas.

sobrenubes dijo...

Aunque no he comentado tus textos anteriores, llegué hasta acá hace un tiempito y he disfrutado la mayoría de las publicaciones.
"plantillas sms" es raro de leer y a mí, me implicó varias lecturas en voz alta para entenderlo mejor. Me gusta el hecho de leerlo de varias formas. En principio, lo hice de corrido, pero después sólo leí las frases en cursiva seguidas y así fui probando. Estoy de acuerdo con Paula en eso de que hay un juego para el lector.
Igual, qué espanto es ver que la declaración de amor por sms a veces no tiene respuesta (ya sea porque el destinatario no quiso o porque las ondas lo desviaron) o a veces es respondida con un "ok" o una de esas plantillas, con las que demuestran que ni siquiera quieren escribir algo producido por sí mismos. Un mensaje llega y generalmente espera sin ser leído durante minutos u horas, sin saber si se trata de una declaración de amor, de un reclamo o simplemente de un saludo. El celular se queda sin batería o sin crédito y el "te llamo más tarde" nunca llega.

Saludos.

Hernán Schillagi dijo...

Sobrenubes(¡Anto!): qué bueno que los rebotes de internet te hayan acercado a mi ciudad. ¡Bienvenida!

Sí, es cierto, las plantillas de los celulares son un garrón (las prestablecidas y las hechas por los usuarios). Son la representación gráfica de la flojera y la vacuidad.

Admiro tus esfuerzos de lectura y relectura. Mi idea era crear una especie de "microrrelato" con la lectura aislada y secuencial de los sms, más la carnadura poética como sustento. Me gusta pensar (y probar) que la ficción enriquece a la poesía, como también el lenguaje lírico hace brillar a una novela.

Con respecto a lo que decís sobre los sms ¿En qué pensarán los mensajitos mientras esperan ser leídos?

Hernán Schillagi dijo...

Si hay un tema que gusta abordar en sus escritos mi querido amigo Sergio Pereyra es el de la incomunicación entre las parejas. Para él va este poema, mientras se repone de una brava contienda.

Antonella Restiffo dijo...

A todo esto quisiera agregar ( si se me permite) algo que se agrega a la incomunicación... y son las cadenas de mensajitos que te evían en días "festivos" (llámese día del amigo, navidad, año nuevo) tus amigos o conocidos... ¡los mismos mensajes a distintas personas! ¿Cómo dar batalla ante esta situación ? ¿ Se sentirán menospreciadas las palabras o extremadamente expuestas ante la mirada de tantos ojos?

Hernán Schillagi dijo...

Antonella! cómo detesto las personas que para el "día del amigo" o para el "día del padre" te reenvían los mensajitos que los mismo piratas de las compañías de celulares crean para que gasten dinero los que nos se "gastan" en imaginar algo novedoso y sentido.

¿Y esos que forman un conejito con letras y números en pascuas! Les estrellaría un huevo de chocolate relleno en la cabeza por flojos.

Una manera de batallarlos sería que, en lugar de darles gracias, reenviarles el mismo sms y que experimenten la misma desazón y falta de interés.

Me encantó tu última pregunta. Eso sí, muy difícil de responder (buscaré una plantilla, jaja!)

Milo Pratt dijo...

interesante poema, abre muchas preguntas sobre la comunicación...

me gusta la imágenn del puente y los últimos versos del pulpo, ese pulpo torpe que podría ser la mismísima comunicación cuando esta se pierde... no logra aferrar nada...



http://lacasadelsimio.blogspot.com