miércoles, 9 de septiembre de 2009

Cuando todos tienen la razón



Llegaste tarde a la cita: tarde es la hora de los que siempre llegan: siempre que se llora es tarde: llegar es un punto más en el mapa: las lágrimas tardan en llegar: el mundo es un pañuelo de papel tissue: no: perdón: el mundo es una lágrima de barro.

8 comentarios:

Fragaria Vesca dijo...

Qué bello y triste abismamiento.

Hernán Schillagi dijo...

Fragaria: además de un abismamiento, éste opúsculo es un "avistamiento" de todas las maneras posibles de tener la razón. ¿Por qué generalmente estamos de acuerdo en lo negativo?: "Qué feo que juega Messi en la Selección", "El mundo no tiene arreglo", etc.

Aunque por otro lado, la subjetividad no hace encontrar razonable cualquier barbaridad, como cuando conducimos un auto y el otro es el "mamerto" que maniobra mal y no conoce las leyes de tránsito.

Es decir, aquel que tiene respuestas para todo, es el primer equivocado.

mario campanella dijo...

Que feo es no saludar al maestro en su día!!
Feliz día del Maestro Hernan!!!!

Hernán Schillagi dijo...

Mario: gracias!!! Igualmente no me ofendo por el olvido. En realidad el día del profesor es el próximo 17. Pero uno viene haciendo "docencia" en tantas cosas, jaja. Un abrazo para vos también, troesma!

Proyecto María Castaña dijo...

Me encantó la redefinición del verbo llegar, siempre asociado a lo positivo: "meta", "objetivo"; casi un sinónimo de alcanzar. Aquí tiene una connotación negativa que, aunque no esté explícito en ninguna palabra, se puede asociar con la muerte, sobre todo cuando decís: "un punto más en el mapa".
Tranquilamente este texto puede ser un poema y esos dos puntos la transición o cesura entre un verso y otro. De todos modos, cada uno concibe su obra como quiere, ¿no?

¿Por qué tissue? Tisú, querido: ¡transformemos los préstamos idiomáticos en palabras propias! (y, sí, ya me salió la castiza).

Algo que puede ser positivo y negativo al mismo tiempo: cuando leí la frase final, "el mundo es una lágrima de barro" dije: "esto es tan Schillagi" y después pensé: "¡qué bueno, cada día consolida más su estilo!, pero también dudé: "¿se estará repitiendo?". No sé si esas palabras alguna vez las escribiste tal cual, pero me dio la sensación de habértelas leído antes. Supongo que me aclararás este tema.

Es un bello texto y cuando despierta tantas inferencias e interrogantes, además, es profundo.

Hernán Schillagi dijo...

Paula: gracias por tu comentario, es bastante analítico y va al hueso. ¿Vos sabés que la dudé a lo de "tissue"? Pero un extranjerismo de vez en cuando queda "cool", ¿viste? En próximas ediciones lo reemplazaré por el término castizo.

Con respecto a la resignificación de "llegar" es una idea que me anda dando vueltas hace rato. La otra vez escuchaba que uno "entra a una ciudad", pero a un pueblo siempre se llega. Entonces me gustó pensar que en las grandes y medianas ciudades las metas no se alcanzan del todo, o hay más de una y eso las hace sólo ser meras "postas".

Con respecto a mi "estilo", suena muy pretencioso de mi parte analizarme. Sí estoy más que seguro que en base a la "repetición" es que se forja una identificación. Pero, ¿por qué no se le perdona a Spinetta o a Woody Allen que se "autoplagien"? Simplemente porque en la reiteración de guiños, obsesiones y recursos (eso tan lábil que llaman estilo), no se han superado a sí mismos, o apenas son destellos fragmentarios. El peligro es que de tanto transitar por los mismos lados se formen surcos que no permitan el desborde.

Puntualmente pienso lo siguiente (Borges me daría la razón): las ideas no son muchas (ni nos pertenecen del todo); así que volver a ellas en distintos poemas, o en una prosa permite actualizarlas (y tal vez mejorarlas).

Justamente esta prosa retoma dos ideas/imágenes de dos poemas míos que vos conocés. Es por eso que te suenan. En vos (en el resto de los lectores) recae el veredicto final.

Silvio dijo...

Que cosa che! Este amable y sinfónico pensamiento sobre el tiempo. Sr. con el que tengo serios problemas. Por eso que decís, lo de llegar tarde.
Gracias por el momento.

Hernán Schillagi dijo...

Silvio: nunca es tarde cuando..., bueh, el resto lo conocés.

Momentos más momentos hacen del tiempo una verdadera suma de partes sueltas. Pero es una ilusión nuestra ese parcelamiento. Sabemos que es analógico y su continuum es implacable. Será por eso que nunca se llega tarde, sino que sólo es una manera de transformar la presencia.