martes, 13 de abril de 2010

Romance de la locura




que por caso era en abril
cuando nace la emoción
cuando la lengua se cansa
de tanto apagar la voz
cuando todos son muy cuerdos
para patear el balón
cuando un llanto azul y oro
demora tanto el «recor»
a no ser por este loco
que me cantaba «gol gol»
que ni sé cuándo es de boca
ni cuándo la selección
con la pierna a dos veinte
me electrizó el corazón

11 comentarios:

Paula Seufferheld dijo...

Bueno, no comparto para nada tu emoción pero te respeto, si fuiste feliz, en algún rincón no egoísta de mi ser, me alegro por vos.

(¡¡El romancero da para todo!!, ¡¡lengua castellana: patria generosa!!).

Hernán Schillagi dijo...

Gracias por alegrarte por mí, pero estoy seguro que esta alegría será compartida en junio por todos y gracias al mismo protagonista.

Ah, ya que los romanceros cantaban glorias pasadas (como el ciclo Carolingio y el Cid) te desafío a que desempolvés alguna gloria gallinácea, y de paso, te sumés a despuntar el octsílabo y unas rimas asonantes ;-)

Cecilia Restiffo dijo...

Es como el Cid, como Amadís, como el rey Arturo, como Superman, como Picard... con esa manera tan particular de desperatr pasiones y esa humildad al mismo tiempo que lo engrandece aún más, El romance es hermoso, tanto como el que tiene él con la pelota. Espero que "el más grande", lo lleve consigo para ser parte de la gloria que nos espera en SUDÁFRICA.

Proyecto María Castaña dijo...

Chicos, admiro su optimismo desbordado y bastante inconsciente. Espero que, en su momento, puedan contagiarme ese ánimo por una selección en la que sinceramente no creo. Por supuesto espero lo mejor y estoy abierta a las sorpresas. Ah, y que todos los pesimistas como yo tengan alegrías, porque, cuando no son esperadas, son dobles.

sergio dijo...

Me cago en su puto servidor. Escribo un comment y no lo publica. Seguro que ahora esta puteada la publica.

sergio dijo...

Vio, dicho y hecho. En mi comment le decía que a juzgar por los resultados obtenidos por el equipo de sus amores, en su vida reina una cordura casi total. Casi tanta como en la vida de un rive(r)nse. Que dejara de inspirarse en esos muertos y lo hiciera en alguna pierna tombina. Eso era más o menos lo que le decía.

Hernán Schillagi dijo...

Sergio X 2: qué pena no conocer su comentario original. Sin embargo creo entender que Ud. me pide lo que no puede pedírsele a un verdadero hincha de fulbo: que cambie de equipo.

Ahora en las malas es cuando hay que hacerle el aguante más que nunca.

Pero todos nos alegramos por "Godicruz". Pero tampoco para escribirle!

Proyecto María Castaña dijo...

Yo ayer que creí que me iba a alegrar con un triunfo tombino, terminé el partido emocionada por el triunfo merecido del equipo de mis amores y, específicamente celebré el debut de Cappa, la reaparición de Buonanotte y el gol del burrito. Espero que los titulares próximos hablen de "nuestro Ángel protector" y ninguno use la frase hecha "A Cappa caída". Y sí, el optimismo Schillagiriano (¿se dirá así en el futuro?) me está contagiando.

Completamente de acuerdo, Hernán: un verdadero hincha jamás cambia de equipo.

Proyecto María Castaña dijo...

Schillagiano, así se va a decir en el futuro.

Hernán Schillagi dijo...

Paula: verás cuánto me duró el optimismo. Ya Boca dio un nuevo traspié y palermo no la vio ni cuadrada. Pero hay que seguir, qué le vamo' hacer.

Me gusta más cuando se toma el nombre de un autor: "Rubeniana", por Darío; "Ramoniana" por Juan Ramón Jiménez, jaja. Así que voto por "Hernaniana" ¡Qué espanto de futuro!

mario campanella dijo...

"Hay que seguir..."
Tal vez de eso se trata la vida hermano...
De seguir...
Cuantos fracasos hay en mi haber, son sin cuenta. Pero seguí. Agaché la cabeza y me lleve todo por delante para seguir. Para alimentar la pasión. Sin pasión no hay vida, sin vida no se puede seguir. Uno se queda parado mirando como todo lo demás pasa por nuestro lado. Como si no existiéramos, como si no hubiésemos existido nunca! Sigamos, alimentemos la pasión, vivamos, para eso estamos aquí.