jueves, 30 de junio de 2016

Un poeta capturado



estocolmo por qué

                                      En los extraños, puedo hallar, puedo ver
                                      el fulgor de lo imaginario…
                                                               Charly García

son las interrupciones lo que atrae
más que los golpes y los gritos
porque así lo contó kristin enmark
la primera rehén más cautivada que cautiva
tras zafar del robo en un banco «viajaría
por todo el mundo con él» dijo sobre su captor
y yo confío en wikipedia tanto como ella 
de la amenaza criminal intermitente
de las balas y el deseo
es que un alumno me ha preguntado «por qué
estocolmo» cuando se habla del síndrome
donde el que secuestra es héroe y redentor
en vez de villano «estocolmo por qué» 
pero no supe contestarle no interesa
le llevo una buena historia que reemplaza
una verdad o apenas una demorada respuesta



HERNÁN SCHILLAGI

domingo, 12 de junio de 2016

Un poema en la pantalla





paisaje ulterior



la realidad si es posible esa palabra
en algún idioma humano entra por las membranas
de la retina con esa fe que tenía mi madre     
para ver una película «debe estar buena»
sentenciaba «porque tiene lindos paisajes»
la realidad bien digo ingresa se incorpora
a los guiones preestablecidos de mi mente
y perturba un recuerdo intacto ese en el que vamos
juntos al autocine en medio del invierno
pero mi tos golpea sin tregua contra el pecho
contra la radio contra los diálogos mi tos aturde
hasta los vidrios y empaña la salida familiar
«debe estar buena» dijo mi mamá
«pero con vos no se puede» por eso
la realidad es un paisaje último
que aceptamos como una enfermedad crónica
como una amenaza creciente
que nos toma el cuerpo y la voz


HERNÁN SCHILLAGI, inédito

domingo, 22 de mayo de 2016

El profesor acepta su culpa


Cómo me arrepiento de haber dado siempre el mismo ejemplo. Pienso: más que una invocación al cielo, fue una provocación flagrante. Por años he tomado la tiza y ya escribía solita sobre el verde del pizarrón la frase. Frase sin respuesta posible, sin un sujeto humano -corpóreo al menos- que se hiciera cargo de una acción tan natural, que dijera esta boca, impersonal, es mía. Desértica, polvorienta, llena de espinas, de temblores inusitados y ventosa hasta el infarto. Cómo me arrepiento, bien digo, de haber repetido en esta tierra la indivisible, monolítica, paradójica oración unimembre: «Llueve mucho en Mendoza».


HERNÁN SCHILLAGI

sábado, 14 de mayo de 2016

Un poema para corregir





unidades de medida



al hombre que corrige le gustaría
conocer el número exacto de mililitros
que ha gastado cada vez que termina
un trémulo fajo de papeles luego de tachones
cruces inclinadas acentos de reposición
rulos auspiciosos y palabras sin aliento

el mundo a su alrededor se rompe
como una hoja cuadriculada el sol
no acaricia su faz ni alcanza a observar siquiera
que la lluvia ciega los cristales de su casa
pero las respuestas que él siempre atesora
son las erróneas las confusas
un museo oculto de lo deforme se construye
sobre la mesa del hombre que corrige

por lo mismo su mano prueba
una unidad de medida imperceptible
para realizar el traslado a un volumen de tiempo
en el que debió dejar una huella
una roja marca de justicia letrada
que impiadosa no sabe leer sin pensar
en el sistema métrico legal argentino


HERNÁN SCHILLAGI

martes, 5 de abril de 2016

Un poema y el legado





el faro de stevenson



una semana con sus siete días
lleva este dato en mi cabeza «la familia
de stevenson construía faros en escocia»
es decir abuelo tíos padre y primos tal vez
apilaron durante años piedra sobre piedra
para que una linterna se abriera centelleante
entre la negrura helada del mar del norte

todo un linaje de ingenieros civiles
al servicio de buques perdidos todo un esfuerzo
de cálculos y planos encima de un arrecife
azotado por el viento y el frío para dar a luz
a un doctor y no a un monstruo

con sus siete días una semana
lleva en mi cabeza este recuerdo mi viejo
y mi hermano trabajaban en un banco
apilaron allí billetes y monedas de extraños
aprendieron a contar tras una reja custodiada
para que creciera un tesoro y no una isla

a veces un legado no se pierde se extravía
necesita nada más de lo oscuro y de la soledad
para por fin encontrarse 


HERNÁN SCHILLAGI, inédito.

viernes, 26 de febrero de 2016

Un poema en pantalla chica





película para televisión



un equivalente apenas un remedo de grandiosa
ficción transmitida en veinte o más pulgadas
porque nadie nace para llegar solo
hasta ahí un tiro corto sin confianza
que viene a decirnos «las aventuras están afuera
pero mejor quedate quieto en tu casa»

esta es una historia que no ha merecido  
primeros actores marquesinas una sala a oscuras
ni una producción acorde al dolor
y su cuantioso tamaño esta es una cinta enlatada
que surge al final de una siesta de domingo
y se enciende en secreto sin forma clara
ante unos ojos que lo han visto todo
pero igual se les corre el maquillaje barato


HERNÁN SCHILLAGI