miércoles, 21 de febrero de 2018

Un poema ausente






dolor fantasma



suaves lluvias humedad y calor
en aumento para una tarde de domingo
que amenaza con ser cumplida
hasta la última hora que atenaza
porciones de un cuerpo gris
distante sacudido por la sombra y el deseo
de una parte que ya no está un extremo
que podía darle forma a los abrazos
porque sin más una información falsa
se ha disparado desde el cerebro
y recorre los tejidos nerviosos
para toparse con la ausencia

en aumento la humedad el calor
y las lluvias que suaves van a dejar
pequeños charcos sobre la tierra
alertan el reflejo espectral de un duelo
o de un sueño que todavía cierra los ojos
y cae para adentro como las cadenas
de un fantasma oculto y deforme
que canta ilusionado contra nadie


HERNÁN SCHILLAGI, de «Castillos sonoros» (inédito)

miércoles, 31 de enero de 2018

Un poema en la nieve







un villancico extraviado



me desperté así con una frase
en la cabeza «no funcionan los juguetes
que me dio la realidad» entonces
fui hasta la ventana para ver cómo
un mundo blanco se desplegaba
donde la nieve iba borrando de silencio
los tilos que rodean la plaza «navidad
navidad» cantaba por mientras mi hija
en una especie de villancico extraviado
y meridional sin embargo no
no pude explicarle que el invierno
recién comenzaba que el cine
con su maquinaria prodigiosa
no conoce de hemisferios
ni de chimeneas apagadas
con cuarenta grados a la sombra

es decir no tuve corazón
en medio del frío inclemente
para precisar esa verdad de calendario
aunque los latidos de una alegría
futura empezaran sin aviso
a darle y darle cuerda


HERNÁN SCHILLAGI,  de «Castillos sonoros» (inédito)

jueves, 11 de enero de 2018

Un poema en el cine



hollywood en la cabeza


un león abre la boca muestra sus dientes
y el mundo quiere meterse en tus ojos
cuadro por cuadro con luces magnéticas
banda de sonido y hasta escenografía 
porque una ilusión de continuidad 
podría ser una casa fija en la cabeza
una casa que soporta la lluvia
en medio de la noche donde los personajes
cobran vida voz y cuerpo narrativo
para el suspenso el drama o el terror
que cada palabra oculta provoca 
cuando el rugido que estremece la pantalla
de tus secretos es una película 
antigua en blanco y negro muda


HERNÁN SCHILLAGI, de «Castillos sonoros» (inédito)

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Frutabrillantame las fiestas



La fruta abrillantada, el salchichón primavera, el fiambrín, el queso de chancho, las galletas surtidas que no son de chocolate, el helado de agua, la sidra mendocina y cierta ala del peronismo. Felicidad para esos hermanos tan oscuros como inestables que paladean estas cosas como manjares.

sábado, 2 de diciembre de 2017

Un poema para festejar



fin de año


aún no has terminado
de darle la última vuelta al almanaque
y querés que todo pase rápido
las luces que parpadean los regalos
la carne entre los dientes la sidra
que salpica un brindis y los deseos
los buenos deseos con la precisión 
de una medianoche que explota
de color y comida recalentada
de este año en busca de su fin
porque no hay balanza sin danza
para el que pregunta cuál
cuál es la música de los extraños
cómo suena el abrazo que no dimos
cuánto quema en la garganta
la palabra felicidad cuando el año
que viene está demasiado cerca


HERNÁN SCHILLAGI, de "Castillos sonoros" (inédito)

domingo, 19 de noviembre de 2017

Un poema en la memoria



materia documental


así como te lo digo nunca
nunca los recuerdos se pueden editar
como en esos programas de la siesta
donde justo aparece el sol sobre la sabana
y tizna de luz el lomo de unos elefantes
que caminan contra la sed
en alguna zona del áfrica oriental 


nunca como te lo digo nunca
un recuerdo se domestica del todo
ante ese hombre en off que narra
y borra cualquier sobresalto del guion
cualquier sonido salvaje

como te lo digo nunca la materia
de los recuerdos deja la huella esperada
la de ese animal vivo y mutante
que algunos especialistas llaman
a falta de mejor nombre «olvido»


HERNÁN SCHILLAGI, de «Castillos sonoros» (inédito)

miércoles, 25 de octubre de 2017

Un poema popular



melodía familiar

mi padre era leonardo favio
o al menos la voz de mi viejo
podía guitarrearla de vez en cuando
al entrar a mi departamento
de recién casado con tres muebles
y cuatro acordes inseguros
que sabían completar el vacío
y la incomodidad
años sin hablarnos y una promesa
como estribillo «no revolver el pasado»
así los tonos otra vez cambiaban a graves 
para imitar una melodía familiar
la cadencia terrosa que cantaba
y encantaba el presente pero otra vez
el rencor otra vez las notas oscuras 
para que todo pacto pasara a ser 
una esquiva crónica de niños solos
el siglo se moría y sobre mi lengua 
un milenio entero para entender 
por qué nuestra frecuencia sonora vibraba
más en el silencio que en la música
que su voz de cantor popular quebró 
la mía para siempre y se repite ahora en mí
se duplica y se eleva porque yo
yo no puedo olvidarla


HERNÁN SCHILLAGI, de "Castillos sonoros" (inédito)