lunes, 26 de diciembre de 2011

El dragón pregunta



Para leer en este verano te dejo la edición electrónica de El dragón pregunta, mi nuevo libro de relatos breves.

Una selección de microficciones y cuentos de bolsillo publicados en los blogs Quebrantapájaros y Ciudadeseo entre el 2004 y 2011.

Hacé click aquí:

martes, 20 de diciembre de 2011

Blandengue (¡Post N°100!)



Trae mi mujer un cidí trucho: “Románticos”. Lo pongo y tiene dos carpetas. Una de “Baladas”: Montaner, Arjona, Luismi y otros latinos del montón. La otra es de “Lentos extranjeros”, pero con algo llamativo, todos en castellano. Roxette, Air Supply, Eagles, Bon Jovi entre otros temas de los 80 y 90 “inmortales”, cantando sorpresivamente en la lengua de Cervantes.

La experiencia no deja de ser tan sugestiva como deforme. Canciones que apenas uno sabía de lo que hablaban, sin embargo las “amorcillábamos” a lo loco: “Espindin mai chaim, wochin de deis gurbáis…” Coreábamos con la cantante de Roxette. Pero ahora tenía una voz medio robótica tropezando con los fonemas castizos. Como cuando nos dimos cuenta en “El Rey León” que Phil Collins cantaba en español con la voz de Quico, el hijo de doña Florinda.

Hasta que pasó algo notable. Llega el tema 24, “Ángel” de Robbie Williams. Ya lo conocía en la versión para latinos, me reía siempre de su pronunciación torpe en los diptongos: “De nu-evo tú te cu-elas en mis hu-esos”. Aunque, esta vez, me dejé llevar. La voz de Robbie se vuelve algo pastosa, pero cobra peso y entra como el plomo líquido en los oídos. Entonces resulta irrefrenable. A mitad de la canción ya estaba capturado. Yo no soy de llorar, aunque estaba francamente emocionado y ablandado. “¡Qué vergüenza!” Y me puse algo fuerte de Radiohead para compensar.

Para distraerme busqué algo de información en Google. Allí me enteré de que “Ángel” está rankeada como una de las canciones que más emociona a los hombres, aventajada solamente por “Everybody Hurts” de REM. “Tiene esa conexión lírica que puede alcanzar las emociones más profundas y removérselas incluso a los hombres más fuertes”, explica Ellis Rich, presidente de la Asociación Británica de compositores, músicos y editores.

“¡Esos son machos, viejo!” grité, mientras estrujaba el quinto carilina.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Los escritores del adiós




¡no seás pavese! me dice
y yo me quedo manzi
pero arremete sin saer que me lastima
¡no me márquez esta soledad de cien años!
le pido sin pen-sarlo

esquilo los pelos parados de su mal humor
¡no me sófocles! me grita
arranco su vestido escohotado
¡no te fuguet así! le respondo
como si estuviera a mil millás de aquí
y mi llanto rebalsa las fuentes de tanta impaciencia


entonces ya no sé ni quevedo ni qué escucho
con este sofocante lorca en el corazón
y este frío que me cortázar las palabras

acaso no me hayas amado
como a dos maridos mi flor
quizá nos faltó un poco de paz y sol
en la piedra de nuestra casa
tal vez solo llegamos a la ribera del amor
con tanta vorágine de reproches
pero yo sé que algo se quedó girondo
en el tranvía de tus sueños

y todas mis noches me llevan abós
y un aire donoso se ríe de tu adiós

martes, 6 de diciembre de 2011

Poema para leer con los ojos cerrados


gallito ciego



ella también se cansó de este sol,
viene a mojarse los pies a la luna...

Luis Alberto Spinetta


ella además sabe estar entre todos
sola lo ve y quiere jugar
de la única manera posible a oscuras

no hay vendas tampoco rostros
sus manos disponen del poder de la mácula
pero son su voz y las palabras
las que a él le detienen la sangre

«mis dedos te recuerdan de otra forma
que mi cerebro» dice ella
«a la memoria la afectan los años los dedos
son los soldados del tiempo» responde él
«entonces la guerra podrían ganarla los besos»

él ya le sonríe adentro de su boca

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Un poema incómodo




 lengua franca

Date prisa. Súmate a la orgía
aquí entre las hojas...

Ted Hughes



su paciencia de agua diluye las sales
del tiempo sabe que es frágil entonces
avanza con su casa perfecta
sobre la espalda un tardío hogar
de idiomas y espirales abiertos

pero él que conoce cómo esconder
el rugido del mar es el único
ser con la valentía suficiente
de abandonar la belleza absoluta
cuando le queda chica

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Duro de engañar



El domingo me rebané la punta del dedo índice de la mano izquierda. Un corte poco profundo, pero lacerante. Desde ese momento me lamenté al escribir en el teclado, al enjuarme la cabeza, sufrí para llevarle la mochila a mi hija, para subirme el cierre del pantalón, para frenar con la bicicleta. Hace días que veo estrellas de dolor en mis pequeños actos cotidianos.

Entonces se me vino a la cabeza Bruce Willis, más precisamente su personaje inoxidable de John McClane en Duro de matar. El tipo recibía trompadas, balazos en los hombros, caídas y raspones innumerables como si nada. Así, seguía firme y sin un “ayayay” que delatara su humanidad. Me sentí un pelele.

Cuando era chico y salía del cine luego de ver una del otro Bruce, Bruce Lee, en el traspaso de la oscuridad de la sala a las luces de la tarde en la calle me creía, por un instante, el mejor de los karatecas. Entonces tiraba patadas a lo loco hasta que un correctivo materno me devolvía a mis tiernos y debiluchos 7 años.

Es que las ficciones se nos inoculan como si fueran analgésicos de efecto rápido, pero que pierden eficacia a la primera zancadilla de la realidad. ¡Ay! Yo no me las vuelvo a creer nunca más.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Un poema trampera



hasta que te encuentre


los dos sabían que el amor
no es una trampa los dos sin duda
sabían lo que es ser capturado una cita
a la que no podemos faltar una lengua
que se anuda a un secreto

sin embargo cuando uno de los dos
hizo crecer la ausencia como una red
echada hacia la lluvia los dos supieron
que el amor es un animal herido
por el que nos mordisqueamos sin piedad
para beber sorbo a sorbo
la barbarie de toda su sangre